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2008/12/25

Ultimamente son bastante frecuentes estos amanceres

para Ana



Ella me dejó. Así de sencillo. Los desastres nunca necesitaron explicaciones, ni las necesitan ahora. Esto es lo q se llevó al partir:

- Sus besos
- Mis canciones
- Un libro
- Sus caricias
- Mis discos de Sabina
- Una canción de Calamaro
- Mi cigarrera
- Las ganas de matar
- Su sangre en mi piel
- Las tardes de la cama a la ventana
- Un poema de Benedetti

Valga la pena este inventario para ver qué poco se necesita para amar y hacer feliz a un hombre.
Ahora, lo que más me jode es la certeza de que quedo jodido. Y es que nunca van a ser iguales las tardes de sombrillas, el baile de cables relampagueando en el cielo, las cuatro de la mañana esperando a que canten los gatos o la salida a comprar para el té.

Aparte de todo ello, recibo constantes quejas de todos lados. De mi saco azul que me reclama sus poleras de colores suspirando contra mi pecho, de mis huesos cuando llueve que me reclaman sus sopas instantáneas, de mis cabellos que me reclaman sus burlas y sus intentos de despeinarme, del lado izqueirdo de la cama que me reclama su vacío, de los conflictos de mi alma que me reclaman su negación, de mis cuadernos que me reclaman su nombre mil veces escrito (y encima mal escrito), de las canciones de los Pumpkins que me reclaman sus preguntas, de mi los poros en mi sien que me reclaman su hombro. ¿Cómo les explico lo q pasó? ¿Cómo decirles que en realidad ella nunca estuvo aquí y probablemente nunca estará? Entonces recuerdo algo que ella me enseñó: al conflicto, negación. Auto negación. Autonegación es una palabra compuesta que me gusta mucho. Tiene el tamaño perfecto del bolsillo y entra en la palma de mi mano sin problemas. O en su bolsillo o en su mano.

Cuando estás "in love", no puedes ser racional. Siempre pensé que el amor era irracional. Mis profes me decían que el equivocado era yo: el amor era metaracional, es decir, algo más allá de la razón. Ahora les digo que dejen de leer huevadas y se den cuenta de que en el acto de querer hay algo que sabe a tardes de colegio, a once minutos encerrados en un ropero y a decisiones del carajo, y que nada de eso es racional.

Y al final, ella me dejó. Sólo se fue, así de sencillo. Y no hay que añadir nada mas.





















Si ella se va no trates nunca de entenderla.
Maldice sus pasos.
Nunca creas sus despedidas, sus promesas, su explicación.
Y provoca llanto y dolor,
que queme su conciencia como el sol,
que el adiós le corte como una cuchilla.
No te confundas, ella es la asesina.

Ismael Serrano - Instrucciones para salvar el odio eternamente

2008/12/06

La Pando era una fiesta

Tanto era el tiempo que llevaba aquella mujer encerrada en aquel bar, que no supo que afuera llovían madreselvas, que ya era verano. Alguien dijo que la noche debilita los corazones, también que no siempre es hermosa. Aquella noche mellada, cariada y oscura sonaban de fondo los Beatles y Police. Algo de luz para la mujer vampiro que no supe llevarme de viaje.

Ismael Serrano - Cien Días





Mi calle era una fiesta. Entre las bolsas de basura y la basura que las abría y escudriñaba, todo sería una fiesta. Vamos a sobreponernos al hambre de adobes y a la misería mustia con que adorno mis corsé. Porq esta noche es 14 de febrero. Todas las noches son 14 de febrero: sólo necesitas alguien para robarle un beso, o dos, y si quieres puede llamarse Valentín, o Rafael, o Pepe Madero... da igual. El resto no importa, no importó antes y no importará ahora.

Aprendí q solo piensas q todo está jodido hasta q te das cuenta de q la jodida eres tú, entonces las cosas cobran sentido y el mundo es un lugar maravilloso. Maravilloso como encontrarte con un tipo borracho (o muerto) al q le puedes quitar su chamarra o su billetera. Maravilloso como un dealer que te presta sobrecitos y no te encuentra después. Marvilloso como esa muñeca rota q encontré en la calleja de la Vieja Remedios. ¿A donde van las almas de las muñecas rotas y abandonadas? Porq esta muñeca tiene alma, o la tenía. Un alma de agua sucia y tierra q se coló al interior de su cuerpecito plástico. Un alma q mancha las flores de su vestido de gaza sucia. Estoy segura de q las muñecas rotas tienen alma: aunq les falte un ojo, un brazo o cabello, para mí sigue siendo hermosa. Ahora me doy cuenta de q las jodidas somos las dos.

La desgracia no necesita explicaciones. El trago tampoco. Se va consumiendo y consumiendo, y la única preocupación es q se acabe. O mejor aún: quiero llenar su fondo de botella y mi fondo de cuerpo con nieve. La misma nieve q nunca cae en la ciudad bonita o la misma nieve q cae en mi reflejo de la mesa. Aunq mi reflejo besa a este policía, yo no lo hago. Es una imagen de dos enamorados, un dibujo de postal q vuelve un poco mas bonita esta mesa vieja. Hasta q se rompe cuando me lanzan contra ella. Como la desgracia no se puede explicar, tampoco la ves venir: los brazos q antes te acariciaban ahora te golpean una y otra vez la cara y al final te lanzan sobre la mesa de vidrios. Dos disparos. Dos gritos. Dos cuerpos. Dos noches. Dos centavos. Dos orgasmos. Dos minutos. Dos momentos. Todo se da en pares. Yo soy el único número ideal.

Dicen q las q tenemos corazón de plomo somos las mas propensas a q nos lo derritan. Puede ser. Esta noche casi sucede así. Pero por ahora, el único plomo q hay en mi, es el del papel periódico con q me cubro los cortes. El papel periódico es un material barato, feo y sucio. Me gusta.